Y eso sería interesante y hasta curioso si no fuera por el hecho de que yo soy su Coach. Lo único que le he podido contestar es que efectivamente, ahora ya ha entendido lo que es el coaching.
"Aún me tienes que decir si quieres correr una media maratón o sólo hacer jogging, o sea, si quieres soñar y convertir tus sueños en realidad, o sólo "ir tirando por la Diagonal"... me ha escrito.
Habráse visto!
Qué mal me ha sonado lo de ir tirando por la Diagonal. Me ha llegado gris, mediocre, aburrido, y realmente me he visto año tras año recorriendo la misma avenida sin aprendizaje posible, sin reto, sin adrenalina alguna. Ha conseguido que visualizara y viviera con una sóla imágen lo que es mi zona de confort. Y lo mejor es que, lo que he visto, no me ha gustado.
Recientemente, Albert Bosch, el aventurero catalán que ha alcanzado en solitario el Polo Sur, explicaba en La Vanguardia lo tentador que era quedarse en la tienda de campaña cuando fuera te esperan con los brazos abiertos 37 grados bajo cero. También explicaba que la mente, además de atacarte con los clásicos saboteadores del miedo y el cansancio, lo hace con recuerdos varios del todo oportunos, la familia, las comodidades...todo ello para acabar afirmando que el "confort de la tienda es un peligro".
Total, que entre uno y otro me han estropeado mi tranquilo, seguro, confortable, recorrido de una hora corriendo por la Diagonal a "trote cochinero". Y si sólo fuera eso. Porque la magia del Universo o más bien de nuestro cerebro hace que si unas neuronas recorren por una vez un camino diferente al habitual, las demás acusan recibo y no hay quien las pare. El cambio está servido.
Así que como gracias a Dios la media maratón de Formentera todavía queda lejos, he decidido hacer lo que un año de aprendizaje de coaching coactivo no ha conseguido conmigo. Iniciar este blog.
Va por tí, papá.
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